Hoy me detuve
muchas veces
a ver a la mujer que tengo al lado.

y pude advertir que sus ojos
son una luna nueva
en cada parpadeo
y que su piel
es un mástil de cuerpo entero
y su voz
no es la música ligera
de una tanda publicitaria
 y que en sus brazos
adivino mis sueños

su pelo negro
es más lindo que las mariposas
 y en sus manos
hasta yo soy una piedra precios.

A la mujer que tengo al lado
me detengo a mirarla
y el tiempo pasa volando.